Río Blanco, Ver.- Momentos de terror vivieron los pasajeros de un autobús de la línea ADO cuando estuvieron a punto de ser víctimas de un asalto en la autopista Puebla-Orizaba. El incidente ocurrió la noche del pasado domingo 2 de febrero a la altura del municipio de Río Blanco, Veracruz, cuando presuntos delincuentes lanzaron una roca contra la unidad, destrozando uno de sus cristales y generando una crisis nerviosa entre los ocupantes.
Ante la situación de riesgo, el chofer del autobús reaccionó rápidamente, acelerando la unidad y evitando detenerse en el lugar, logrando llegar hasta la central camionera de Orizaba, donde puso a salvo a los pasajeros y reportó los daños a la empresa. Aunque la línea de autobuses no ha emitido información oficial, el incidente se conoció gracias a la denuncia de una usuaria en redes sociales, quien relató cómo los atacantes emergieron repentinamente en los límites de Orizaba y Río Blanco para intentar detener la unidad.

Las autoridades policíacas confirmaron que, afortunadamente, no hubo personas lesionadas, ya que la piedra impactó en un asiento vacío. Sin embargo, el ataque generó crisis nerviosas en algunos pasajeros, especialmente adultos mayores.
Tras hacerse público el hecho, otros usuarios denunciaron que este tipo de ataques son recurrentes en la zona. Los delincuentes utilizan el mismo modus operandi: lanzan piedras para obligar a los conductores a frenar y asaltarlos, aprovechando la escasa vigilancia en el tramo, considerado un punto rojo de inseguridad. Ante esta situación, ciudadanos y víctimas han reiterado el llamado a la Guardia Nacional para reforzar la seguridad y evitar más incidentes de este tipo.


