La reciente categorización de los Pueblos Mágicos buscaría diferenciar entre destinos consolidados, emergentes y aquellos que carecen de condiciones adecuadas para atraer turismo.
Según esta nueva clasificación, los destinos de nivel A son los que cuentan con infraestructura turística desarrollada, buena conectividad, oferta hotelera de calidad y atractivos gastronómicos. En el nivel B se ubican aquellos que aún presentan deficiencias, como escasez de hospedaje o servicios turísticos limitados.
El nivel C agrupa a los Pueblos Mágicos cuya designación respondió más a criterios políticos que a su verdadero potencial turístico, y que carecen de servicios básicos. Finalmente, en el nivel D se colocan los destinos que no cumplen con los requisitos mínimos para conservar su denominación.
Se estima que alrededor del 50% de los Pueblos Mágicos en México podrían ser clasificados en los niveles C o D, lo que afectaría su competitividad y atractivo para los visitantes.
Estados como Tamaulipas, Michoacán, Ciudad de México, Guerrero y Campeche participan en este proceso de evaluación, mientras que Tabasco ya ha sido analizado previamente.
La presentación oficial de esta nueva clasificación tendrá lugar en el Tianguis Turístico Nacional, que se celebrará en Baja California del 28 de abril al 1 de mayo.

