Viajar en taxi se ha convertido en una apuesta económica incierta para muchos ciudadanos de municipios como Huatusco, Coscomatepec, Ixhuatlán del Café, Totutla, Tlacotepec de Mejía y otras localidades de la región. Las constantes quejas por cobros fuera de lo establecido encendieron las alertas en el gobierno estatal.
La gobernadora Rocío Nahle señaló que se han recibido múltiples denuncias sobre tarifas elevadas que no corresponden con lo autorizado. Frente a esta situación, la mandataria fue clara: los operadores que abusen del pasaje corren el riesgo de perder su concesión.
Durante una conferencia de prensa, Nahle recalcó que la tarifa mínima debe mantenerse en 14 pesos, mientras que los trayectos más largos no deben rebasar los 26 pesos, según la ruta. Cualquier cobro por encima de ese rango será considerado irregular.
“Vamos a poner orden. No se permitirán aumentos injustificados que afecten el bolsillo del pueblo”, declaró la funcionaria, asegurando que ya se realizan operativos para detectar a quienes incumplen con los lineamientos del transporte público.
La mandataria recordó que el precio del combustible no ha tenido aumentos significativos, gracias a medidas federales, por lo que no existen motivos válidos para alterar las tarifas.
En palabras de la gobernadora, este tipo de prácticas afectan directamente a la población trabajadora que utiliza el taxi como medio de transporte diario. Por ello, la Dirección de Transporte reforzará la vigilancia en la zona centro del estado, en especial en las localidades donde más inconformidades se han reportado.
“Este servicio debe garantizar un traslado justo, no convertirse en un lujo o una sorpresa desagradable”, enfatizó Nahle.
La advertencia es clara: quienes no respeten las tarifas establecidas, se enfrentarán a sanciones que pueden llegar hasta la cancelación de la concesión.

