A partir del 1 de julio de 2026, las instituciones bancarias en México comenzarán a solicitar datos biométricos a sus clientes únicamente para realizar retiros y depósitos en efectivo, de acuerdo con lo aclarado por el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).
Especialistas del organismo explicaron que esta medida no aplicará para transferencias electrónicas, pagos con tarjeta de débito o crédito, ya que el objetivo principal es reforzar la prevención del lavado de dinero, particularmente en movimientos que involucran efectivo.
El IMCP señaló que la regulación surge como respuesta a recientes casos detectados en el sistema financiero, lo que llevó a las autoridades a acelerar acciones de control y seguridad en este tipo de operaciones.

Aunque la medida podría hacer más complejos algunos trámites bancarios, como la apertura de cuentas o la realización de operaciones en ventanilla, se recordó que muchos bancos ya solicitan datos biométricos actualmente, por lo que el impacto sería gradual.
No obstante, especialistas advirtieron sobre la importancia de proteger los datos personales, y consideraron necesario fortalecer la aplicación de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares para evitar posibles riesgos.
Por su parte, la Asociación de Bancos de México (ABM) confirmó que la disposición será obligatoria para todas las instituciones financieras y recomendó a los usuarios registrar sus datos con anticipación, especialmente si realizan operaciones con montos elevados.
Esta nueva regulación también ampliará el control sobre operaciones en ventanilla y se suma a otros mecanismos ya vigentes, como el Monto Transaccional del Usuario (MTU), implementado desde 2025 para reducir fraudes en transferencias electrónicas.

