Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México desarrollaron una vacuna experimental que ha mostrado resultados alentadores en estudios con animales, al lograr frenar el crecimiento de tumores, eliminar metástasis y generar una respuesta inmune duradera.
El proyecto se realiza en el Instituto de Investigaciones Biomédicas y utiliza una tecnología que entrena al sistema inmunológico para reconocer y atacar células cancerígenas. A diferencia de otros tratamientos, este biológico crea una “memoria” defensiva, lo que permitiría evitar que la enfermedad reaparezca incluso tiempo después.

De acuerdo con los responsables del estudio, la vacuna está diseñada para adaptarse a distintos tipos de cáncer, lo que abre la posibilidad de aplicarla en una amplia gama de tumores, más allá del cáncer de mama, donde se observaron los primeros resultados.
Tras los avances obtenidos en laboratorio, el equipo científico se declaró listo para iniciar ensayos clínicos en humanos mediante procedimientos menos invasivos y compatibles con plataformas médicas convencionales.
En México, el cáncer de mama sigue siendo una de las principales causas de muerte entre mujeres. Tan solo en 2022 se reportaron cerca de ocho mil decesos por esta enfermedad, lo que refuerza la relevancia de desarrollar alternativas terapéuticas más accesibles y efectivas.
Este avance coloca a México dentro de la carrera internacional por nuevas vacunas contra el cáncer, junto a proyectos similares que se desarrollan en países como Rusia y Estados Unidos, donde también se han iniciado pruebas con terapias innovadoras dirigidas a distintos tipos de tumores.

