La inflación en México registró un nuevo incremento al inicio de 2026, al colocarse en 3.79% anual durante enero, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Con este resultado, el indicador vuelve a subir tras haber cerrado 2025 en 3.69%.
El aumento se da en un contexto en el que el Banco de México decidió recientemente frenar los recortes a la tasa de interés y mantenerla en 7%, luego de más de una decena de reducciones consecutivas, ante señales de presión inflacionaria y un entorno económico internacional complejo.
Durante enero, el Índice Nacional de Precios al Consumidor presentó un alza mensual de 0.38%, cifra superior a la observada en el mismo mes del año anterior. En contraste, la inflación anual en enero de 2025 había sido menor.
El índice subyacente, que excluye productos con precios más volátiles y es considerado un mejor termómetro de la inflación estructural, mostró un incremento de 0.6% mensual y 4.52% anual. Dentro de este rubro, las mercancías y los servicios continuaron con presiones al alza.
Por su parte, el componente no subyacente registró una ligera baja mensual, aunque mantuvo crecimiento anual, impulsado principalmente por los precios de energéticos y tarifas reguladas, así como por productos agropecuarios.
La canasta básica de consumo mínimo, integrada por 170 bienes y servicios, también reflejó aumentos tanto mensuales como anuales.
Entre los sectores con mayores incrementos anuales destacaron bebidas alcohólicas y tabaco, restaurantes y servicios de hospedaje, educación y artículos de cuidado personal. En el corto plazo, productos como el limón, los cigarrillos y el plátano fueron los que más encarecieron.
Pese a este repunte, la inflación en México se mantiene por debajo de los niveles registrados en años recientes, luego de haber alcanzado su punto más alto en 2022, cuando superó el 7% anual.

