Rusia ha comenzado una nueva fase en la investigación de una vacuna experimental contra el cáncer, al seleccionar a los primeros pacientes que participarán en las pruebas clínicas enfocadas inicialmente en casos de cáncer de colon. La información fue confirmada por Veronika Skvortsova, directora de la Agencia Federal Médico-Biológica, aunque aún no se ha dado a conocer el número total de participantes.
A diferencia de los tratamientos tradicionales, esta propuesta se basa en medicina personalizada. El procedimiento parte de un análisis detallado del perfil genético de cada paciente para detectar mutaciones específicas presentes en sus tumores. Con esa información, los científicos diseñan péptidos a la medida que sirven como base del tratamiento, buscando atacar únicamente las células cancerosas.
La vacuna utiliza tecnología de ARN mensajero, similar a la empleada durante la pandemia de COVID-19. Su objetivo es “entrenar” al sistema inmunológico para reconocer y destruir las células malignas, generando una respuesta antitumoral altamente dirigida.
El proyecto ha despertado interés internacional: alrededor de 400 personas han solicitado participar, provenientes no solo de Rusia, sino también de países como Estados Unidos, Países Bajos e Israel. Los primeros candidatos ya fueron evaluados médicamente, se tomaron muestras de sus tumores y se trabaja en la elaboración individualizada de sus vacunas.
Este no es el primer ensayo en esta línea. Investigaciones previas en Rusia probaron la vacuna Enteromix en 48 voluntarios, mientras que otros desarrollos internacionales, como la vacuna Nous-209, han mostrado resultados alentadores en estudios recientes con decenas de pacientes.
Especialistas señalan que, aunque los avances son prometedores, aún se trata de una fase experimental y será necesario evaluar su eficacia y seguridad en estudios más amplios antes de considerarla una alternativa terapéutica disponible.

