El alcalde de Minatitlán, Guillermo Reyes Espronceda, se encuentra en el centro de la controversia luego de que se revelara que su salario mensual supera al de la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García.
De acuerdo con datos obtenidos vía transparencia, el edil percibe alrededor de 85 mil pesos mensuales netos, cifra ligeramente superior a los 84 mil 750 pesos que recibe la titular del Ejecutivo estatal, lo que ha encendido el debate sobre el cumplimiento de las normas que regulan los sueldos en el servicio público.

La legislación establece que ningún funcionario puede ganar más que su superior jerárquico, lo que en este caso coloca bajo cuestionamiento la legalidad del ingreso del alcalde. No obstante, desde el Ayuntamiento se argumenta que el monto no es reciente, sino que proviene de un tabulador aprobado en administraciones anteriores y ratificado al inicio del actual periodo.
Más allá del caso del presidente municipal, la estructura salarial del Ayuntamiento también ha generado críticas. Mientras funcionarios de alto nivel perciben ingresos cercanos o superiores a los 80 mil pesos mensuales, trabajadores de base reciben alrededor de 12 mil pesos, evidenciando una marcada desigualdad.
El municipio cuenta con más de 3 mil empleados y un presupuesto superior a los 928 millones de pesos para 2026, destinando cerca del 45% a servicios personales, lo que incluye sueldos, prestaciones y otros beneficios. Sin embargo, la falta de claridad en algunos conceptos mantiene dudas sobre el uso exacto de los recursos.
Especialistas advierten que este tipo de situaciones no solo plantea posibles implicaciones legales, sino que también contradice los principios de austeridad y equidad promovidos en el discurso político actual.
Aunque el Ayuntamiento defiende la legalidad de los salarios, el caso ha reabierto el debate sobre los límites, la transparencia y la responsabilidad en el manejo de recursos públicos en Veracruz.
