Coscomatepec Ver.- Una escena captada por cámaras de seguridad en la avenida Benito Juárez ha vuelto a encender el debate sobre la convivencia urbana en Coscomatepec. En el video, una mujer es sorprendida dejando bolsas de basura frente a un domicilio particular para después retirarse rápidamente del lugar. El hecho, que podría parecer aislado, refleja una problemática más profunda: la persistencia de conductas incívicas en el espacio público.
Hoy en día, los sistemas de videovigilancia se han convertido en herramientas clave para evidenciar tanto delitos como acciones cotidianas que afectan la vida comunitaria. Sin embargo, más allá de exhibir a quienes incumplen normas básicas de convivencia, estos registros también ponen sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto la responsabilidad recae únicamente en el ciudadano?
Vecinos de la avenida Benito Juárez señalan que este tipo de prácticas no son exclusivas de una zona, sino que se repiten en distintos puntos del municipio. Tirar basura en lugares inadecuados no solo deteriora la imagen urbana, sino que también genera focos de infección y afecta a terceros. Ante ello, surge la exigencia de sanciones más firmes contra quienes incurren en estas conductas.
No obstante, el problema no puede analizarse de manera simplista. La falta de infraestructura adecuada —como botes de basura suficientes o un servicio de recolección eficiente— también contribuye a que estas prácticas se normalicen. En ese sentido, la crítica no solo apunta a la ciudadanía, sino también a las autoridades, cuya responsabilidad es garantizar condiciones que faciliten el cumplimiento de las normas.
La frase “antes de que cambien los gobiernos, debe cambiar la ciudadanía” invita a la reflexión, pero no debe convertirse en un argumento para deslindar responsabilidades institucionales. La transformación de una ciudad requiere de ambos frentes: ciudadanos conscientes y autoridades comprometidas.
Lo ocurrido en la avenida Benito Juárez no es solo una anécdota viral, sino un llamado de atención. Coscomatepec enfrenta el reto de fortalecer su cultura cívica, pero también de mejorar sus servicios públicos. Solo así será posible construir un entorno más limpio, ordenado y digno para todos.

