Ciudad del Vaticano, 2 de mayo de 2025 — El Vaticano ha completado hoy la instalación de la tradicional chimenea en el techo de la Capilla Sixtina, señal inequívoca de que el cónclave para elegir al nuevo Papa está cada vez más cerca. El dispositivo, desde donde se emitirá la icónica fumata blanca o negra, ya se alza sobre el sagrado edificio que será el centro del mundo católico durante los próximos días.
La colocación de la chimenea representa un momento clave en la preparación del cónclave, el encuentro en el que los cardenales electores se reunirán en absoluto aislamiento para decidir quién sucederá al Papa anterior. Aunque no se ha revelado la fecha exacta del inicio de las deliberaciones, la instalación indica que la ceremonia es inminente.
Durante el cónclave, las votaciones se realizarán en secreto y al final de cada jornada, el humo que sale por la chimenea informará al mundo si se ha alcanzado un acuerdo. El humo negro indicará que no se ha elegido Papa, mientras que el humo blanco anunciará el esperado “Habemus Papam”.
El sistema de la chimenea fue probado esta mañana por técnicos del Vaticano y representantes de la Gendarmería Pontificia, quienes supervisaron que todos los elementos de seguridad y funcionalidad estuvieran operativos. La mezcla química que produce el color del humo también ha sido preparada con extremo cuidado para evitar errores de interpretación, como ha ocurrido en el pasado.
La Capilla Sixtina permanecerá cerrada al público hasta que finalice el cónclave. Dentro, además de la chimenea, se han instalado estufas especiales y dispositivos de vigilancia que garantizan la confidencialidad absoluta de las votaciones.
La atención del mundo se centra ahora en Roma, mientras millones de fieles esperan, una vez más, ver elevarse la emblemática columna de humo blanco que anunciará la elección del nuevo líder espiritual de más de mil millones de católicos.

