Los cardenales empiezan este martes a instalarse en la residencia de Santa Marta y otras dependencias del Vaticano, donde permanecerán aislados del mundo durante el Cónclave hasta elegir al sucesor del Papa Francisco.
Todas las señales de los teléfonos móviles se desactivarán en el Vaticano este miércoles antes del cónclave altamente secreto para elegir al próximo papa, según informaron los medios estatales italianos.
Apenas el viernes pasado, bomberos del Vaticano colocaron la chimenea de la fumata en el techo de la Capilla Sixtina, como parte de los preparativos para el cónclave. Sin embargo, no es la única adecuación que se hace para la elección del sucesor del Papa Francisco.
En 1492 se realizó el primer cónclave en la capilla anexa al Palacio Apostólico, en el Vaticano, siendo desde 1878 la sede permanente de esta reunión de cardenales. Ahí, no solo se realizaban las votaciones, pues hasta 1996 los prelados debían dormir en su suelo.
Lo más llamativo de los preparativos de la elección del sucesor del Papa Francisco es la instalación de la chimenea, así como la estufa, por la que se lanzará el humo negro, o blanco, anunciando el resultado de las votaciones que se hagan, pero no es lo único, pues también se instala un piso y se hacen arreglos en electricidad y equipos electrónicos. Las labores duran una semana.
De entrada, algo de rigor es la instalación de un piso falso de madera, nivelando toda la planta al interior de la capilla, desde la característica mampara, o transenna de mármol, hasta esquivar los escalones del presbiterio, quedando solo bajo los dos escalones del altar.
En tanto que, no solo en la capilla, sino en toda la Ciudad del Vaticano, la Santa Sede apagará la red celular durante el tiempo que dure la reunión a fin de evitar cualquier fuga de información, por lo que también requisará esos días los celulares de los cardenales electores.

