Un fuerte sismo de 6.5 grados, con epicentro en San Marcos, Guerrero, provocó afectaciones en varios puntos del país, principalmente en esa entidad y en la Ciudad de México.
Autoridades federales confirmaron dos personas fallecidas, una de ellas en la capital del país y otra en la comunidad de Las Minas, municipio de San Marcos. Además, se reportan 12 personas lesionadas en la CDMX.
En la capital, se registraron daños menores en el Hospital La Raza del IMSS por desprendimiento de plafones, sin suspensión de servicios. También se atendieron 44 fallas eléctricas, ya reparadas por la CFE. Un incendio en un inmueble de la calle Arrieta fue sofocado y se retiraron árboles caídos que dañaron cableado eléctrico y de telecomunicaciones en la alcaldía Benito Juárez.
Protección Civil inspecciona 34 edificios y cinco viviendas por posible riesgo estructural, con evacuaciones preventivas, además de sobrevuelos de verificación realizados por helicópteros del agrupamiento Cóndores.
Los sistemas de transporte público como Metro, Metrobús, Cablebús, STE y el AICM operan sin afectaciones.
🟠 Guerrero, la zona más golpeada
En Guerrero se reportan daños en 16 municipios, entre ellos Acapulco, San Marcos, Chilpancingo, Ometepec, Coyuca de Benítez, Tixtla y Chilapa.
En San Marcos, la Sedena instaló un Puesto de Mando y activó el Plan DN-III-E, mientras que la Marina puso en marcha el Plan Marina. El gobierno estatal convocó a sesión extraordinaria de su Consejo de Protección Civil.
En Acapulco, se atendieron 19 fugas de gas LP, se limpiaron bardas colapsadas y continúan los trabajos por derrumbes en la avenida Escénica, Sinfonía del Mar y Calzada Pie de la Cuesta.
En Chilpancingo se controlaron fugas de gas y se retiró escombro, mientras que en Coyuca de Benítez se reporta un hospital con afectaciones y daños en viviendas, al igual que en Huamuxtitlán.
En el resto de municipios los principales problemas son derrumbes, caída de árboles, postes y bardas colapsadas.
Hasta el momento, carreteras, aeropuertos y centrales camioneras continúan operando con normalidad.
Porque claro, la tierra se mueve y el país responde como puede… entre planes de emergencia, escombros y un café frío que nadie alcanzó a terminar. Pero aquí seguimos, de pie, aunque tiemble todo.
