El frente frío número 33, en combinación con una masa de aire polar y otros sistemas atmosféricos, ocasionará condiciones meteorológicas severas durante jueves y viernes en diversas regiones de México, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
De acuerdo con el pronóstico oficial, se esperan lluvias fuertes a intensas en el oriente y sureste del territorio nacional, principalmente en Veracruz y Oaxaca, donde los acumulados podrían generar encharcamientos, crecidas de ríos y posibles deslaves en zonas montañosas. Estas condiciones estarán reforzadas por una vaguada en altura sobre el golfo de México.
El ingreso de aire polar provocará un marcado descenso de temperatura, con ambiente frío a muy frío durante las madrugadas y riesgo de heladas en zonas serranas del norte, centro y oriente del país. En las cimas de volcanes como el Popocatépetl, Iztaccíhuatl, Pico de Orizaba y Cofre de Perote no se descarta la caída de nieve o aguanieve.
Además, el evento de “Norte” será uno de los fenómenos más relevantes, con rachas de viento que podrían alcanzar entre 100 y 120 kilómetros por hora en el istmo y golfo de Tehuantepec, así como vientos intensos en las costas del golfo de México y la península de Yucatán. Estas condiciones generarán oleaje elevado, especialmente en el golfo de Tehuantepec y el litoral veracruzano.
Para el jueves, el SMN prevé lluvias intensas en regiones de Veracruz y Oaxaca, lluvias fuertes en Puebla, Tabasco y Chiapas, así como chubascos en estados del occidente y centro del país. Durante la madrugada del viernes, las temperaturas podrían descender hasta -5 °C en zonas serranas de varios estados, con presencia de heladas.
El viernes persistirán las lluvias en el sureste, aunque con menor intensidad, mientras que el evento de “Norte” continuará afectando principalmente al sur de Oaxaca y Chiapas. El ambiente frío seguirá dominando durante la noche y madrugada del sábado en amplias zonas del país.
Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada a través de avisos oficiales, extremar precauciones ante vientos fuertes, oleaje elevado y bajas temperaturas, así como atender indicaciones de Protección Civil, especialmente en regiones vulnerables a inundaciones y deslaves.

