La atleta Regina Martínez marcó un hecho sin precedentes al convertirse en la primera mexicana en participar en la prueba de Cross Country femenil 10 kilómetros dentro de unos Juegos Olímpicos de Invierno, disciplina con más de un siglo de tradición en la justa invernal.
Martínez cruzó la meta en la posición 108, pero su resultado trascendió más allá del lugar obtenido. Al finalizar la competencia, varias medallistas se acercaron para felicitarla y reconocer su esfuerzo, en un gesto que reflejó el significado de su participación: abrir camino para México en una prueba donde nunca antes había tenido representación femenina.
El logro cobra aún mayor relevancia al tratarse de un país sin tradición en deportes sobre nieve. A más de 100 años de historia de los Juegos Olímpicos de Invierno y más de dos siglos de vida independiente de México, ninguna mujer mexicana había competido ni concluido esta exigente prueba.
Además de deportista, Regina Martínez es médica y durante años destinó sus propios recursos para entrenar y viajar a lugares con nieve donde pudiera prepararse en el esquí de fondo. Su constancia y sacrificio finalmente dieron resultado al convertirse en pionera de esta disciplina para el país.
Su participación no solo representa un logro personal, sino también un paso importante para el desarrollo de los deportes invernales en México y una inspiración para futuras generaciones de atletas.
