Por segundo año consecutivo, la influencer y empresaria Ximena Figueroa acaparó la atención nacional tras adquirir alrededor de mil roscas de Reyes en una tienda Costco de Guadalajara para revenderlas en Manzanillo y otros municipios de Colima, donde la cadena no tiene sucursal.

La operación fue documentada paso a paso en sus redes sociales, mostrando desde el llenado de carritos y el traslado en tráiler, hasta la entrega del producto a sus clientes finales.
El movimiento generó opiniones divididas en internet. Mientras algunos usuarios la felicitaron por su iniciativa comercial, otros la criticaron por comprar grandes volúmenes de un producto de alta demanda en temporada.
De acuerdo con información compartida en línea, cada rosca tuvo un costo cercano a los 429 pesos, lo que implicó una inversión superior a los 300 mil pesos. En Colima, las piezas se vendieron por arriba de los 590 pesos, y las versiones rellenas alcanzaron precios mayores.

No es la primera vez que Figueroa realiza este tipo de venta. En 2025 ya había logrado comercializar cientos de roscas, experiencia que le permitió repetir y ampliar la estrategia este año. Entre aplausos y reclamos, la llamada “Reina del Costco” volvió a colocarse en el centro del debate digital.

