Medio Oriente — La tensión entre Irán y Estados Unidos se mantiene elevada ante nuevas advertencias del gobierno iraní sobre posibles restricciones al comercio marítimo en la región.
Autoridades iraníes señalaron que podrían impedir el tránsito de exportaciones e importaciones en zonas estratégicas como el golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Rojo, en caso de que continúe el bloqueo naval impuesto por Washington en el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de petróleo.
De acuerdo con mandos militares iraníes, estas acciones responderían a lo que califican como una medida ilegal por parte de Estados Unidos, además de advertir que podría representar una ruptura del alto al fuego vigente entre ambas naciones.
Por su parte, el gobierno estadounidense, encabezado por Donald Trump, ha defendido sus acciones en la región y aseguró avances en acuerdos internacionales, incluyendo compromisos con China para limitar el envío de armamento hacia Irán.
En el ámbito internacional, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, descartó una participación directa en el conflicto, pese a presiones diplomáticas, y reiteró que su país no se involucrará en acciones militares.
El Estrecho de Ormuz continúa siendo un punto estratégico a nivel global, ya que por esta ruta circula una parte significativa del petróleo mundial, por lo que cualquier restricción podría impactar en los mercados energéticos y en la economía internacional.
Hasta el momento, la situación permanece en desarrollo, en medio de llamados internacionales a evitar una escalada mayor del conflicto.

